miércoles 8 de octubre de 2008

Cuando la realidad condiciona nuestra existencia.(1)

Parece ser que los grandes jugadores de la actual crisis, van ganando por goleada los destinos del mundo, al final el ocaso del capitalismo es solo un cuento más del que tendremos que tomarnos con sentido del humor, le duela a quien le duela. No por ser defensor de este sistema, sino por ver como aquellos que se sienten vencedores, no se miran al espejo, quizás porque en la practica solo vemos lo que nos conviene.
Queremos cambiar las cosas, pero absolutamente no movemos un dedo para hacerlo, seguimos haciendo lo que el aborrecido mercado quiere, brindamos porque el imperio maldito esta casi en la lona, pero ante la magnitud de la caída, salimos corriendo al baño, cagados ante la posibilidad que nos arrastre al abismo existencial. Esta es la gran contradicción de nuestra realidad, sujeta a los destinos de quienes nos atiborran con "nuestro porvenir", y claro esta, las sociedades actúan como felices novias, esperando la dote, la hogaza de pan, el marido adinerado y todas esas estupideces que están en nuestro subconsciente, en el fondo queremos vivir del cuento de blanca nieves, el resultado de esos pretendidos sueños, no solo es ver sociedades deprimidas sino improductivas, queremos cada vez más materialismo pero con el menor esfuerzo, más derechos pero exceptuando obligaciones, mientras más queremos más nos endeudamos, aspiramos a todo, olvidando poner limites a nuestra vida, al final si la cosa se pone fea, acudimos a nuestros gobernantes para que nos perdonen nuestras deudas, excesos, etc.
Tan bajo hemos caído, que hasta educar a nuestros hijos es una calamidad, un problema, ni siquiera esa obligación natural somos capaces de aceptar, puesto que es más gratificante irse al bar, ver la tele, buscarse amante, en fin, cientos de pretextos para no compartir nada con ellos, eso si, exigimos a nuestros educadores e instituciones, un sinfín de cosas, hasta que les cambien los pañales. No es de extrañar que con el paso del tiempo, caigan facilmente en la droga, el alcohol, la violencia, sean inadaptados y no sepan lo que significa el respeto.
Claro hablar de ciertas cosas asociadas a nuestra existencia, molesta mucho, hablar de la perdida de valores, producen a determinadas personas entrar en cólera, en sentirse ofendidos, en hablar de temas tabú, es curioso que algunas palabras básicas en nuestra vida, hoy son tabú o asociadas a mentir.
Mucho es debido a ese afán autodestructivo de muchos grupos asociados al poder, porque ellos astutamente han hecho eslogans con esas palabras, y sus rivales no tienen más remedio que detenerlos, así las palabras son sepultadas en su esencia, en su propio significado, es terrible ver esta triste realidad, más cuando desde la misma intelectualidad se apoya.
"De nada sirven tantos avances tecnológicos si hacemos mal uso de ellos", decía Joan Manuel Serrat en una reciente entrevista, con motivo de la inauguración del Festival Cervantino en Guanajuato. Al parecer hemos avanzado hacia un futuro preconcebido , dirigido hacia la supresión de lo que somos como especie, incoherentes con lo que esta bien y mal, esto estúpidamente asociado a la religión y al estado, así nos inconformamos de todo y todos, incapaces de asumir lo que hacemos y somos.
Jamas la humanidad había tenido tantos años sin grandes guerras, tantos beneficios colectivos, pero al parecer su resultado ha sido generar el conformismo, el egoísmo, la avaricia , la codicia y la división, no buscar un equilibrio de justicia social común, de ahí que la gran mentira gestada nos devore sin remedio, del bienestar pretendido ahora se irradie una sociedad deprimida, negativa.